Cuánta electricidad consume una pista de hielo
La pista sintética no consume nada para funcionar. Lo único que gasta luz son las bombillas que le pongas, y eso cambia la conversación con intervención.


Si tienes que justificar una partida ante intervención o ante un pleno, este es el número que más te va a servir, más incluso que el del agua.
Lo que consume una pista refrigerada
Una pista de hielo real de tamaño medio necesita un grupo de frío funcionando día y noche durante toda la campaña, sin parar, también cuando está cerrada al público, porque si para, el hielo se va. El orden de magnitud habitual en el sector es de más de 25.000 kWh por campaña, a lo que hay que añadir en muchas instalaciones un grupo electrógeno de apoyo quemando gasoil.
Y un detalle que casi nadie tiene en cuenta: ese consumo sube cuando hace calor. Los días de quince grados a mediodía en diciembre —que en media España son la mayoría— el equipo trabaja al máximo precisamente cuando peor rinde.
Lo que consume una pista sintética
Para funcionar, cero. No hay nada que enfriar, no hay compresor, no hay bomba. La pista no está conectada a nada.
Lo único que gasta electricidad es lo que le pongas alrededor: la iluminación decorativa, la megafonía si la hay, y el punto de venta de entradas si lo hay. Con iluminación LED, una instalación tipo se mueve en el entorno de unos pocos cientos de kWh en toda la campaña, no en decenas de miles. Es el consumo de unas guirnaldas, porque es literalmente eso.
Traducido a la factura
No voy a inventarme un precio del kWh, porque cada ayuntamiento tiene su contrato y su tarifa, y las cifras se mueven. Haz tú la cuenta con la tuya: multiplica tu precio del kWh por 25.000. Ese es, aproximadamente, el ahorro en la factura de luz de una campaña por elegir sintético en lugar de refrigerado.
Con tarifas municipales típicas, hablamos de varios miles de euros por campaña. Que son, casualmente, del orden de lo que cuesta alargar la instalación dos semanas más.
Lo que esto elimina de papeleo
Esta es la parte que no se ve en el presupuesto y que ahorra semanas de gestión:
- No hace falta acometida de potencia ni ampliar el suministro de la plaza.
- No hace falta boletín eléctrico para una instalación de potencia.
- No hace falta grupo electrógeno, con su depósito de gasoil y su normativa de almacenamiento de combustible.
- No hay ruido de maquinaria a cincuenta metros de las viviendas, que es la queja vecinal número uno de las pistas tradicionales.
En un municipio pequeño, conseguir potencia suficiente en la plaza mayor puede ser directamente imposible. Ese es, muchas veces, el motivo real por el que no había pista antes.
Cómo usar este dato
Si vas a llevarlo a un pleno o a una nota de prensa, la frase que funciona es corta: «cero litros de agua y cero energía de refrigeración». Y si alguien pregunta por la letra pequeña, la letra pequeña es que la única electricidad que gasta es la de sus luces de Navidad, que las ibas a poner igual.
Más sobre el otro recurso en cuánta agua gasta una pista de hielo.

