Siete ideas para que la pista llene la plaza todas las tardes
El primer sábado se llena sola. El tercer martes por la tarde es donde se ve si el evento estaba bien pensado.


Una pista de hielo es una atracción, no un programa. Estas siete cosas cuestan poco y cambian mucho la ocupación entre semana.
1. Sesiones de colegios por la mañana
De diez a doce, cuando la pista está vacía, es la franja perfecta para que los centros escolares bajen por clases. Para el colegio es una salida a cinco minutos andando; para ti, ocupación en la peor franja del día.
2. La tarde del pingüino
Un día a la semana reservado a menores de seis años, con andadores para todos y sin adolescentes cruzando a toda velocidad. Los padres lo agradecen y repiten.
3. Photocall navideño junto a la valla
Una bola gigante, un trineo o un fondo iluminado. La gente se hace la foto, la sube, y esa foto es tu cartelería gratis en el pueblo entero.
4. Chocolate caliente al lado
Un puesto de chocolate o de vino caliente convierte "vamos a patinar media hora" en "vamos a pasar la tarde". Y si lo lleva una asociación local, además te ganas al tejido del pueblo.
5. Torneo de hockey entre peñas
Con dos porterías y unos sticks montas una liga de barrios en una tarde. Es la actividad que más público espectador atrae, y el público espectador acaba patinando.
6. Curling para adultos
Funciona sorprendentemente bien con gente que no quiere ponerse patines. Amplía la edad del público hacia arriba, que es donde suelen fallar estos eventos.
7. La sesión de Reyes
El 5 de enero por la tarde, con la pista abierta hasta que empiece la cabalgata. Es el día de mayor afluencia del año y muchos ayuntamientos lo desaprovechan cerrando temprano.
Ninguna de estas siete ideas necesita equipamiento caro. Necesitan que alguien las tenga en el calendario antes de que empiece la campaña.


