Qué patines se usan en una pista de hielo sintético
Los patines son la partida que más presupuestos olvidan y la que más quejas genera cuando falla. Esto es lo que hay que exigir.


Una pista de hielo se contrata mirando los metros cuadrados. Luego, en diciembre, el 80% de los problemas vienen de los patines: que no hay de la talla del niño, que están romos, que la cola no avanza porque hay una sola persona repartiéndolos. Merece la pena dedicarle cinco minutos antes de firmar.
Patines normales de cuchilla
Sobre hielo sintético se usa exactamente el mismo patín que sobre hielo natural: bota rígida y cuchilla de acero. No existe un «patín para sintético». Si alguien trae los suyos, valen.
El patín de alquiler habitual es el de bota rígida de plástico con cierre de hebillas, más resistente al uso intensivo y mucho más rápido de calzar que el de cordones —lo que en una cola de sábado por la tarde importa más de lo que parece—.
Cuántos pares hacen falta
La regla práctica es tener pares suficientes para dos turnos: los que están en pista más los que se están calzando. En nuestras medidas:
- 100 m² — 22 patinadores por turno — 50 pares
- 120 m² — 26 patinadores por turno — 56 pares
- 200 m² — 44 patinadores por turno — 80 pares
- 240 m² — 53 patinadores por turno — 85 pares
Van incluidos en el precio del alquiler. Si estás comparando presupuestos y en alguno no aparece el número de pares, pregúntalo por escrito: sin esa cláusula es perfectamente legal entregar veinte pares en cuatro tallas.
El tallaje es lo que de verdad falla
Más importante que el número total es el reparto por tallas. La demanda real de una pista municipal se concentra en dos bloques: tallas infantiles de 28 a 36, que son las que más rotan y las primeras que se agotan, y tallas adultas de 38 a 44. Las tallas grandes, de la 45 en adelante, se piden poco pero cuando faltan dejan a alguien fuera, y esa persona se va enfadada.
Exige siempre «rango completo de tallas, de infantil a adulto». Nuestras pistas lo llevan.
Por qué hay que afilarlos
Una cuchilla roma no agarra: el patinador resbala de lado, no puede frenar y se cae más. Con uso intensivo, los patines pierden filo en cuestión de días.
Por eso en cualquier instalación de más de tres días debe haber afiladora en el emplazamiento. En las nuestras va incluida a partir de esa duración. Si tu campaña es de cinco semanas y no hay afiladora, la segunda mitad de la campaña se patina notablemente peor que la primera y nadie sabrá por qué.
Andadores: el accesorio que más cambia la experiencia
Un soporte con base al que agarrarse mientras se aprende. Para niños pequeños y para adultos que no han patinado nunca es la diferencia entre disfrutar y pasarse el turno en el suelo. Cuestan poco y se piden aparte. En una pista municipal con mucho público infantil, cuenta tres o cuatro como mínimo.
Quién los reparte
El reparto y la recogida de patines es el verdadero cuello de botella de una pista, no el aforo. En cada cambio de turno de una pista de 200 m² salen 44 pares y entran otros 44, y cada uno hay que buscarlo por talla, entregarlo, recogerlo y devolverlo a su sitio.
La regla que usamos: una persona de atención por cada quince patinadores en pista. Con eso la cola avanza. Con una sola persona para una pista grande, la cola no avanza y el sábado se convierte en un problema. Lo ofrecemos a 35 €/h por persona con un mínimo de cuatro horas por jornada, o lo cubre tu equipo si prefieres.


