100 m²
Hasta 22 patinadores por turno
En un centro comercial la pista no compite con las tiendas: las alimenta. El niño patina, la familia se queda, y el tiempo de permanencia en el centro se alarga justo en las seis semanas del año en las que eso vale más dinero.
Una pista de hielo refrigerada dentro de un centro comercial trae tres problemas que nadie cuenta en la propuesta comercial: condensación sobre el pavimento a varios metros del vallado, un grupo de frío que hay que ubicar y ventilar, y una acometida de agua que casi ningún centro tiene en la planta donde interesa poner la pista. Con hielo sintético no hay ninguno de los tres. Se monta sobre el pavimento existente, sin agua, sin frío y sin obra.
El montaje completo es una jornada de siete u ocho horas. Lo hacemos de noche, entre el cierre y la apertura, de modo que el centro no pierde ni un día de actividad ni tiene que acordonar la zona. El desmontaje, igual. Necesitamos acceso de furgoneta hasta el punto de montaje o un montacargas que admita las planchas, que vienen en módulos de 100 × 100 cm.
La medida que mejor funciona en centro comercial es la de 200 m² —20 × 10 m, hasta 44 patinadores por turno—, porque el formato rectangular encaja en los pasillos anchos y en las plazas centrales sin cortar el flujo de circulación. La de 240 m² es nuestro máximo y funciona en atrios grandes. Si el hueco disponible es más estrecho, con 120 m² se mantiene la atracción y se libera pasillo.
Un turno de 30 minutos con la pista llena mueve entre 22 y 53 patinadores según la medida. La cola es parte del espectáculo, pero conviene gestionarla: recomendamos una persona de atención por cada quince patinadores en pista, para reparto y recogida de patines y ayuda dentro. Lo ofrecemos a 35 €/h por persona con un mínimo de cuatro horas por jornada, o lo cubre vuestro propio equipo de dinamización si preferís.
Los dos modelos funcionan. Cobrar entrada —de 5 a 10 € por turno es lo habitual en España— convierte la pista en un centro de ingresos. Regalar el turno a cambio de ticket de compra la convierte en una herramienta de tráfico y de fidelización, y da un dato que el centro puede medir: cuánto gasta de más quien patina. Muchos centros hacen las dos cosas: entrada de pago entre semana y turnos por compra el fin de semana.
Suelo llano y una toma de corriente para la iluminación decorativa. Nada más: la pista no consume para funcionar, porque no hay nada que refrigerar. En interior no hace falta ni anclaje al pavimento, que es el único punto delicado de las instalaciones al aire libre.
Tarifa de dos semanas, sin IVA, con los primeros 100 km de desplazamiento incluidos. Calcula el tuyo con tus fechas reales en la calculadora.
No. Montamos de noche, entre el cierre y la apertura del día siguiente. El centro abre por la mañana con la pista puesta.
No. No hay agua ni condensación, y la base de PVC va apoyada sobre el suelo existente. En interior no se ancla nada.
De 22 patinadores en la pista de 100 m² a 53 en la de 240 m². Con turnos de media hora, una pista de 200 m² mueve del orden de 350 personas en una tarde.
Sí, y es lo habitual. También podéis regalar el turno por importe de compra. Si preferís no gestionar la taquilla, existe una modalidad de canon reducido con reparto de la recaudación.
Dinos metros disponibles y fechas y te damos precio cerrado en 24 horas, con el plan de montaje nocturno incluido.