Pistas de Hielo Ecológicas Pistas de Hielo Ecológicas
Decisión · 9 de septiembre de 2026

Siete errores al contratar una pista de hielo

Ninguno de estos errores es caro de evitar. Todos son caros de arreglar en diciembre.

Pista de hielo instalada en una plaza durante la Navidad
Pista de hielo municipal iluminada por la noche

Escrito desde el lado del que monta, después de seis campañas. Son los siete que se repiten.

1. Decidirlo en octubre

El más frecuente y el más caro. La campaña de Navidad se contrata entre enero y junio. En septiembre quedan pocas fechas entre el 29 de noviembre y el 6 de enero; en octubre, casi ninguna; en noviembre solo hay hueco si alguien ha cancelado.

Y si vas por licitación, súmale de dos a tres meses de expediente. Para abrir el 29 de noviembre con pliego publicado, hay que empezar en septiembre.

2. Medir la plaza sin contar el perímetro

«Tengo 200 m² libres» y luego resulta que son 200 m² justos, sin espacio para el vallado, los bancos, la cola ni el paso de la gente. Hay que contar un metro de paso perimetral por cada lado. Una pista de 200 m² necesita un rectángulo despejado de 22 × 12 m, no de 20 × 10.

Se evita mandando una foto y las medidas reales antes de firmar. Cuesta dos minutos.

3. Recortar días para ahorrar

Es la forma más cara de ahorrar que existe en este producto, porque el montaje y el desmontaje cuestan lo mismo dure lo que dure la instalación. Los números: una pista de 200 m² dos semanas sale a 6,50 € por m² y día; cinco semanas, a 4,01 €. Alargar de dos a cinco semanas sube la factura un 54% y baja el coste por día de apertura un 38%.

Si hay que recortar, recorta de otro sitio. Los días son lo último.

4. Olvidarse del personal

El presupuesto de la pista está cerrado y nadie ha pensado quién reparte los patines. Entonces o lo cubre el conserje del ayuntamiento a última hora, o se contrata en diciembre a precio de diciembre.

La cuenta que hay que hacer desde el principio: dos personas, seis horas al día, treinta días son 360 horas, unos 12.600 € a 35 €/h. Puede acercarse al coste de la pista. Decídelo en primavera, no en noviembre.

5. Elegir mal el emplazamiento

La pista más bonita en el sitio equivocado se queda vacía. El criterio no es dónde cabe mejor: es dónde pasa gente una tarde cualquiera de diciembre. Plaza céntrica con comercios y paso natural, sí. Polideportivo a las afueras con aparcamiento, no, aunque quepa mejor y sea más cómodo de gestionar.

Si además estás pensando en cobrar entrada, este error no es un error: es el que hunde el modelo entero.

6. No preguntar qué pasa con el pavimento

En exterior el vallado se ancla con microperforaciones que se sellan al desmontar. Si nadie lo ha dicho por escrito y la plaza está recién reformada, el problema aparece el día del montaje, con el camión descargando y el concejal al teléfono.

Se evita con dos frases en el presupuesto y un acta de estado previo con fotos.

7. Comparar presupuestos por el número de abajo

Dos ofertas con el mismo total pueden ser cosas muy distintas. Las diferencias están siempre en las mismas líneas: patines y tallas, mantenimiento de la superficie, afiladora, desplazamiento de ida y vuelta, recargos de festivos, personal y seguro.

Lo hemos desarrollado en qué tiene que incluir un presupuesto de pista de hielo, con la lista de doce puntos para llevar delante cuando tengas las ofertas encima de la mesa.

El error que no está en la lista

Contratar la pista y no contarlo. Veinte mil euros de instalación y cero euros de comunicación es la forma más rápida de que la ocupación se quede en la mitad. En cómo promocionar la pista de tu municipio está el plan completo, y casi todo es gratis.

¿Montamos una pista en tu plaza?

Dinos superficie, fechas y municipio y te damos precio cerrado en menos de 24 horas.